viernes, 12 de junio de 2009

Eugenio Espejo: precursor del pensamiento revolucionario


Filósofo, escritor, periodista, abogado, médico teólogo y naturista. Para muchos fue un agitador, pero para la mayoría Francisco Eugenio Javier Santa Cruz Espejo, fue el promotor del surgimiento de la razón en lo que años después, se llamó Ecuador.

Se conoce que Francisco Xavier fue bautizado un 21 de febrero de 1747, en la capilla del Sagrario de la Iglesia Matriz de San Francisco de Quito. Su padre el Dr. Luis de la Cruz y Espejo (Chusig) , cirujano y administrador del Hospital San Juan de Dios, y su madre María Catalina Aldaz. Tuvo dos hermanos: Juan Pablo y Manuela.

A sus cortos 18 años inicia sus estudios en Medicina en la Universidad Dominicana de Santo Tomás de Aquino. A Los 20 se gradúa como médico. Llamado “chuzig” como recordatorio de su descendencia, atravesó una serie de impedimentos que le permitieran ejercer su carrera médica a plenitud.

Según Edmundo Estévez, en su libro “El Arte de Curar y enseñar”, Espejo solicita el 14 de agosto de 1772 el permiso para ejercer la profesión de médico, debido a que fue negada ante el tribunal del Cabildo. El pretexto: “No tenía ciencia alguna”. En el campo de las ciencias médicas, varios aspectos lo posicionan como uno el mejor médico de nuestra historia.

Las ideas de la época colonial del siglo XVIII, motivan en el pensamiento de Eugenio, un espíritu liberal e humanista. Espejo se convierte en promotor del despertar de la razón quiteña, al leer autores como Montesquieu, Voltaire, Roseau o Diderot.

Las ideas de Espejo, fueron el punto de partida de una nueva concepción de lo que hasta ese entonces se entendía por patria, afirma el historiador Jorge Núñez, autor del libro Eugenio Espejo y el pensamiento precursor de la independencia . “Se empieza a entender por patria a Quito, y ya no a España. Nace una toma de consciencia sobre lo que será después la nación ecuatoriana”.

El escritor ecuatoriano Gonzalo Rubio en su libro titulado con el nombre del galeno criollo, afirma que tenía una gran afición por la lectura de libros de toda índole, lo que le motivó el aprendizaje en otras materias.

La cuna del pensamiento revolucionario

Espejo funda con Juan Pío Montúfar y Marqués de Selva Alegre, la Escuela de la Concordia, durante un exilio en Bogotá en el año de 1789. Grupo que se denominó después Sociedad Patriótica de Amigos del País. Su objetivo: dar inicio al proceso independentista. Dos años más tarde, se publica la primera hoja del primer periódico de Quito, que recogía sus fines: Primicias de la Cultura de Quito.

“Pero mis deseos son ambiciosos, y así querría que Quito, para venir a dar el lleno de sus cultura y civilización, juzgase que estaba el último ápice de la rudeza primitiva, donde no puede hallarse ni un átomo de luz…”

Algunos de sus tratados:

* EL NUEVO LUCIANO año 1779
* MARCO PORCIO CATON año 1780
* LA CIENCIA BLANCARDINA año 1780
* EL RETRATO DE GOLILLA año 1781
* REFLEXIONES ACERCA DE LA VIRUELA año 1785
* DEFENSA DE LOS CURAS DE RIOBAMBA año 1786
* REPRESENTACIONES AL PRESIDENTE VILLALENGUA año 1787
* DISCURSO INVITANDO A LOS QUITEÑOS A FORMAR
* LA ESCUELA DE LA CONCORDIA año 1789
* PRIMICIAS DE LA CULTURA DE QUITO año 1792


Jorge Nuñez (historiador), opina sobre Espejo









1 comentario:

Gabriel dijo...

Efectivamente, Eugenio Espejo, el ícono del pensamiento latinoamericano, quien consiguió agrupar el conocimiento científico con las ideas liberales en las que incluyó una sociedad libre de patriarcados y en donde la voz de todos los que la conformen debería ser escuchada pero sobre todo obedecida......

IRM Medina Donoso