jueves, 6 de noviembre de 2008

¿Porqué quisieramos volver a la niñez?


No solo para reclamar los derechos de los niños. Porque cuando se tiene pocos años de vida se puede exigir educación, una familia, atención de salud, no trabajar, ser escuchados, tener un nombre, alimentación, no ser discriminado, integrarnos en la sociedad, y no ser maltratados. Aunque aún así, no te hacen caso.

Porque se es nuevo en un mundo que empezamos a comprender. Porque creemos que el universo es cien veces el tamaño de tu casa. Porque la cordura no existe; ni siquiera sabemos que la palabra se creó. Porque nos protegen de sucesos "que vamos a entender cuando seamos grandes". Porque lo que más queremos es "ser grandes". Porque lo peor del día es levantarse para ir a la escuela. Porque la felicidad se resume en golosinas, juegos, juguetes, el recreo y la televisión.

Para hablar de conceptos como estos no es necesario recurrir al diccionario. El libro dice: "Período de la vida humana que se extiende desde la infancia a la pubertad". O más cómodamente "Un término amplio aplicado a los seres humanos que se encuentran en fases de desarrollo comprendidas entre el nacimiento y la adolescencia", según Wikipedia.

Sin usar moralejas al estilo cadena de correo electrónico, para hablar de la niñez hay que buscar en la memoria. Incluso se puede llegar a ella descubriendo lo que más quisieramos hacer en este momento, pero que no podemos porque nuestra sociedad lo vería "inmaduro".

Para muchos periodistas hablar sobre niñez conlleva siempre a un problema social: niños con desnutrición, niños con padres migrantes, niños que no pueden ir a la escuela, niños maltratados, etc. Como nuestro lector habitual no es un niño, no se le dedica un espacio para que él se informe y se entretenga. Esa tarea la dejamos a Barney. Pero un periodismo que busca remover los viejos conceptos, debe hablar de niñez. Temas de niños dirigidos a padres y a sus hijos. Porque todos necesitamos, sino saber, por lo menos recordar.

"En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta." Pablo Neruda.

1 comentario:

Ivanx dijo...

Excelente ha sido una exquisitez leerlo.
Creo que de apoco podrás trabajar en párrafos más cortos, pero está muy bien.